miércoles, 21 de marzo de 2012

Me gustaría inaugurar este espacio de poesía con un poema muy especial para mí  de Federico García  Lorca que me ha servido, entre otras cosas para dar título a este blog:



Si muero, 
dejad el balcón abierto. 

El niño come naranjas. 
(Desde mi balcón lo veo). 

El segador siega el trigo. 
(Desde mi balcón lo siento). 

¡Si muero, 
dejad el balcón abierto!

No hay comentarios:

Publicar un comentario